SUCAMEC y SIDERPERU retiran de circulación más de 20 mil armas de fuego
Desde Chimbote, el superintendente Nacional, Teófilo Mariño, informó que el armamento retornará a la sociedad transformado en juegos infantiles y minigimnasios, que serán instalados en parques de zonas vulnerables. Además, anunció que el Perú será el tercer país a nivel de la Región en clasificar a las armas traumáticas en la categoría de armas de fuego y tendrán que contar con licencia de uso y tarjeta de propiedad.

Business Empresarial.– Más de 20 mil armas de fuego de uso civil, que representaban un riesgo para la ciudadanía porque en el pasado estuvieron inmersas en actos irregulares e ilícitos, fueron fundidas durante el presente año, y muy pronto retornarán a las calles transformadas en juegos infantiles, minigimnasios y en otras obras de bien social, en beneficio de poblaciones vulnerables, gracias al trabajo articulado que realiza la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) y la Empresa Siderúrgica, SIDERPERU.
El Titular de la Sucamec resaltó que se trata de la más grande cantidad de armamento recuperado y retirado de circulación de los últimos tiempos. “Durante todo el año, fiscalizadores de la Sucamec, en acciones conjuntas con la PNP y el Ministerio Público han recuperado dichos dispositivos. “Es por ello que, me complace anunciar que estamos frente a un hito histórico, hemos alcanzado un récord nacional en materia de destrucción de armas de fuego, incautadas en acciones de control y fiscalización a nivel nacional”, continuó.
El Superintendente Nacional manifestó que se trata del círculo virtuoso de la seguridad ciudadana en materia de armas de fuego, el cual consiste en retirar de la sociedad las armas que significan un riesgo, para fundirlas y convertirlas en obras de bien social, que contribuyan a fortalecer el crecimiento y desarrollo de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
A su turno, el gerente Industrial de SIDERPERU, Richard Cervantes Altuna, destacó que, desde el 2015, la alianza estratégica de la Sucamec y la empresa que representa ha hecho posible destruir por el método de fundición más de 40 mil armas de fuego de uso civil, que muchas veces fueron utilizadas para cometer actos delictivos y que ahora se han convertido, en parques como los implementados en Chimbote (Áncash), [Barrio San Pedro], en San Juan de Lurigancho (Lima) [Parque Huáscar] y próximamente en el distrito de Carabayllo también en Lima, (Parque Jerusalén).
Cabe destacar que, el acto de destrucción de armas de fuego, con las que se alcanzó la histórica de cifra para el Perú de sacar de circulación más de 20 mil armas de fuego, contó con especialistas de la Organización de los Estados Americanos (OEA), quienes, en cumplimiento de su importante rol, certificaron que el proceso se llevó a cabo de acuerdo con los estándares internacionales.
Posteriormente, en declaraciones a la prensa, el superintendente Nacional de la Sucamec, Teófilo Mariño, anunció que la institución que dirige dará un duro golpe a la criminalidad, debido a que las armas traumáticas serán clasificadas en la categoría de armas de fuego y; por tanto, en adelante, sus dueños tendrán que contar con licencia de uso y tarjeta de propiedad expedida por esta entidad adscrita al Ministerio del Interior.
“Después de Chile y Colombia, Perú será el tercer país a nivel de la Región en clasificar a las armas traumáticas en la categoría de armas de fuego, lo cual nos pone a la vanguardia de la legislación internacional, contribuyendo a dar solución a un problema álgido, para preservar el orden interno, la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica”, indicó, tras sostener que la Resolución que oficializará el cambio normativo se publicará en el Diario El Peruano.
Asimismo, por parte de SIDERPERU, el jefe de Seguridad Industrial y Gestión Ambiental, Francisco Sarmiento Castillo; el jefe de Salud Ocupacional, Higiene Industrial y Ergonomía, Roberto Serquén Haaker; y la Gerente de Asuntos Institucionales y Comunicación Externa, Samantha Meyer Buendía.




