Principales factores del costo del financiamiento intragrupo
Escribe: Junior Ojeda, Gerente de Precios de Transferencia y Finanzas Corporativas de TPA Advisors.

Business Empresarial.- El financiamiento es un aspecto a tratar muy importante para todas las empresas, el costo del dinero para cada una es vital, dado que refleja no solo las condiciones económicas del mercado en el que se desarrolla, sino también la perspectiva del mercado frente a la solvencia, liquidez y nivel de riesgo de la misma. Asimismo, en términos financieros y de visión estratégica, el costo de financiarse es parte importante en la determinación de la estructura de la deuda y capital de la empresa, influyendo en el costo ponderado del capital (WACC, por sus siglas en inglés), el descuento a sus flujos proyectados y el valor total de la empresa. En ese escenario, determinar las tasas de interés a las que una empresa o grupo económico se financia es crucial para su buen funcionamiento.
La determinación del costo del financiamiento para una empresa depende de varios factores y análisis, siendo los tres principales: el costo base, el riesgo crediticio y el margen de ganancia. Sobre el primero y el último las empresas que adquieren un préstamo no pueden influir, dado que dependen de circunstancias económicas del mercado; sin embargo, cuando se habla de financiamiento intragrupo, sí debemos ponerle bastante atención.
El costo base es la tasa de interés a la que se financia el prestamista. En el caso de los bancos y entidades financiera, será la tasa de interés interbancaria o la de referencia que fije el Banco Central de cada país o la banca de segundo piso que brinde financiamiento a estas instituciones. Sin embargo, en el caso de los préstamos intragrupo, el costo base será la tasa de interés a la cual se financie la matriz o la entidad prestamista. Por tanto, dependerá del nivel de riesgo que se tenga como grupo económico o, como en muchos casos, la calificación
crediticia de los accionistas, para financiarse a menores tasas que puedan usarse a la vez para
financiar a la compañía.
Por otra parte, el riesgo crediticio sí es un componente que puede controlar la empresa. Este mide principalmente tres cosas: la probabilidad de incumplimiento, la exposición al riesgo y la pérdida en caso de incumplimiento. En este sentido, para una empresa que mantiene una calificación normal, que cumple con los pagos de sus préstamos periódicamente y siempre con un orden establecido, será más sencillo tener un riesgo crediticio más bajo que otras empresas que tienen deficiencias frente al sistema financiero. Asimismo, la administración de la compañía a nivel gerencial y de flujos de dinero será de mucha importancia para medir la
solvencia y liquidez de la misma, lo cual repercutirá en la calificación y nivel de riesgo sobre el cual se evalúe y determine el financiamiento. Llevando este análisis al caso de grupos familiares o empresas vinculadas, el nivel de riesgo crediticio usualmente no se considera o se mide muy bajo, dado que al ser empresas de un mismo grupo económico, se entiende tácitamente que siempre existirá un medio bajo el cual se devolverá el dinero o que al menos se mantiene dentro del grupo. Con una correcta asesoría esto se debe determinar de la forma
más razonable, como si fuera un tercero independiente, para que el nivel de riesgo considere todas las variables necesarias y los colaterales apropiados para que no genere contingencias frente a la Administración Tributaria.
Por último tenemos al margen de ganancia. El core business de los bancos es prestar dinero, en ese sentido, no solo basta con adjudicar el costo base y un spread por riesgo crediticio, ya que esto puede considerarse como un costo para la entidad financiera, sino también debe aplicarse un margen de ganancia que vaya de acuerdo a la rentabilidad planteada en la estrategia de pricing. Este punto es muy pocas veces tomado en cuenta en los grupos empresariales, puesto que muchos de ellos deciden no aplicar un margen de ganancia a sus empresas vinculadas para no generar un mayor gasto financiero; sin embargo, como ya se ha analizado en la normativa internacional, la aplicación de un margen de ganancia, así sea el mínimo posible, va a darle a la empresa una práctica ordenada y razonable para la determinación del financiamiento intragrupo.
Esto es por tanto cómo se debe manejar el financiamiento intragrupo en los grupos empresariales. La correcta y razonable determinación de cada punto generará una buena política interna de trabajo y una rentabilidad acorde a los riesgos que asume cada agente. Además, de cara al exterior: bancos, administraciones tributarias, inversores; generará mayor confianza y menos observaciones para un mayor y mejor desarrollo de la empresa.




