Informe Planeta Vivo 2026: La fauna silvestre cae 73% y América Latina es la región más golpeada (95%)
Las poblaciones de vertebrados silvestres monitoreadas han disminuido 73 % en promedio desde 1970. América Latina y el Caribe tiene el mayor descenso del mundo (95 %), lo que pone en riesgo la Amazonía y la economía de la región.

Business Empresarial.- WWF presentó el Informe Planeta Vivo 2026, que revela un descenso promedio de 73 % en el tamaño de las poblaciones de vertebrados silvestres monitoreadas entre 1970 y 2022. El Índice Planeta Vivo (LPI), elaborado por ZSL (Zoological Society of London), analiza 35.803 tendencias poblacionales de 5.790 especies de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces. Los mayores descensos se registran en agua dulce (−90 % a −77 %), seguidos de los ecosistemas terrestres (−78 % a −57 %) y los marinos (−69 % a −45 %).
América Latina: el mayor declive del mundo
América Latina y el Caribe registra el descenso más pronunciado de todas las regiones: 95 % desde 1970. La región alberga la Amazonía, cuya pérdida como sumidero de carbono sería un punto de inflexión negativo con consecuencias globales. El riesgo también es económico: más de la mitad del PIB mundial depende en gran o moderada medida de la naturaleza, según el informe.
Señales de esperanza: lo que logran la voluntad y la constancia
Aunque la tendencia general es negativa, la mitad de las poblaciones del LPI son estables (7 %) o aumentan (43 %). Las historias de recuperación muestran que la conservación funciona cuando hay esfuerzo sostenido:
- Tigres: pasaron de unos 3.200 en 2010 a cerca de 5.700 en 2025, un aumento de más de 70 %. Es un ejemplo de lo que logran la inversión coordinada y la acción sostenida, y una referencia para la conservación del jaguar en la región.
- Tortuga verde: en 2025 fue la primera tortuga marina en salir de la categoría En Peligro de la Lista Roja de la UICN (hoy en Preocupación Menor), tras 50 años de trabajo coordinado en unos 80 países de nidificación.
- Atún rojo: en 2010, el del Atlántico había caído 80 % y el del Pacífico estaba en apenas 2 % de sus niveles sin pesca. Con cuotas reducidas, más seguimiento y consumo responsable, ambos se han recuperado y ya no se consideran sobreexplotados.
La Dra. Kirsten Schuijt, directora general de WWF Internacional, afirmó: “La biodiversidad continúa degradándose a un ritmo alarmante. Sin embargo, en medio de estos fuertes descensos, hay motivos para la esperanza. La recuperación de poblaciones de especies como los tigres, el atún rojo y las tortugas verdes muestra lo que pueden lograr años de esfuerzos colectivos y sostenidos de conservación.
“Para continuar y ampliar estos éxitos, es necesario transformar las industrias y los sistemas que impulsan la pérdida de naturaleza. Ya se están produciendo avances. No en todas partes, ni todavía a la escala necesaria, pero sí lo suficiente para demostrar que el cambio es posible. Juntos podemos restaurar nuestro planeta vivo”.
El problema y la solución: tres sistemas por transformar
La conservación por sí sola no revertirá estos descensos. Tres sistemas impulsan la pérdida de naturaleza, pero pueden transformarse activando puntos de inflexión positivos, es decir, cuando un sistema cruza un umbral hacia un estado más saludable y el cambio se vuelve autosostenido, más rápido, más barato y más difícil de revertir (investigación de la Universidad de Exeter incluida en el informe).
- Alimentario: es la principal causa de pérdida de hábitat. Hay señales iniciales de avance: producción positiva para la naturaleza, consumo sostenible y menos desperdicio de alimentos. En el Perú ya existen ejemplos: la ganadería regenerativa; la castaña amazónica, que depende de un bosque conservado; el café y el cacao producidos en sistemas agroforestales; y el aguaje obtenido de palmeras que no se talan.
- Energético: alimenta el cambio climático. El punto de inflexión ya se superó: la solar es la fuente más barata de nueva generación eléctrica en la mayoría de los países, aunque la transición aún no es lo bastante rápida.
- Financiero: financia actividades perjudiciales. Está en las primeras fases y debe valorar la naturaleza y el clima como riesgos materiales, dar certidumbre regulatoria y cerrar una brecha anual de financiación de la biodiversidad de 942.000 millones de dólares.
Lo que está en juego en el Perú
En el Perú, la presión sobre la naturaleza coincide con un Fenómeno El Niño Costero que el ENFEN prevé de magnitud extraordinaria hasta mayo de 2027, con mayor impacto en Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y la sierra norte, y que el cambio climático vuelve más frecuente e intenso.
Manuel Pulgar-Vidal, líder global de Clima y Energía de WWF Internacional, subrayó la importancia de la preparación: “Solo alcanzaremos la resiliencia si entendemos que El Niño nos seguirá acompañando y que el cambio climático lo hace más frecuente e intenso. Los planes locales, regionales y nacionales, y la asignación de recursos, tienen que reflejarlo de manera continua. Y cuando haya que reconstruir, hay que hacerlo mejor, pensando en estos impactos para que los daños no se repitan”.
Un llamado a la acción para el Perú
WWF Perú propone cinco acciones concretas para el Perú, respaldadas por las conclusiones del informe:
- Naturaleza como infraestructura frente a El Niño: restaurar manglares, humedales y cuencas. Restaurar la naturaleza a gran escala rinde, en promedio, 10 veces lo que cuesta (IPBES).
- Derechos y liderazgo de los pueblos indígenas: titulación, consulta previa y protección de defensores. La pérdida de bosque es significativamente menor en territorios gestionados por pueblos indígenas.
- Producir sin deforestar: incentivos agrarios y cadenas sin deforestación. Cada año, US$470 mil millones en subsidios agrícolas dañan el ambiente en el mundo.
- Pesca con ciencia y con las comunidades: gestión científica junto a pescadores artesanales. Los caladeros se recuperan más rápido cuando las comunidades pesqueras diseñan las protecciones.
- Redirigir el financiamiento: bancos que reporten sus riesgos para la naturaleza. En 2023, US$7,3 billones financiaron actividades dañinas frente a US$220 mil millones para la naturaleza.
La COP17 de biodiversidad comenzará el 19 de octubre en Ereván, Armenia, y será una oportunidad para pasar de la ambición a la implementación del Marco de Kunming-Montreal y el Acuerdo de París. La transformación solo tendrá éxito si la transición es justa e inclusiva.
Aimée Leslie, directora de Conservación de WWF Perú, afirmó: “Actuar por la naturaleza es cuidar el hogar del que todos dependemos. Seguir como si nada estuviera pasando sería negar la realidad: tenemos un Súper Niño frente a nosotros y estamos viendo cambios en nuestro entorno climático que no habíamos visto antes. No podemos esperar a que el barco se hunda para actuar”.




