Cinco estrategias para mejorar la salud mental en el entorno laboral
Según estudios recientes de Michael Page, el 50% de los ejecutivos rechazaría un ascenso si este afecta su bienestar mental. Además, el 42% de los empleados valoran la salud emocional tanto como el salario o las oportunidades de crecimiento.

Business Empresarial.- Cada vez más empresas reconocen que la salud mental es un pilar fundamental para el bienestar de sus colaboradores y el éxito organizacional. Un ambiente de trabajo que promueve activamente el bienestar emocional no solo contribuye a un mejor clima laboral, sino que también impacta directamente en la productividad.
Estudios recientes de Michael Page, firma de reclutamiento líder en el país, revela que el 50% de los ejecutivos rechazaría un ascenso si esto comprometiera su bienestar mental, mientras que el 42% de los empleados valoran la salud emocional tanto como el salario o las oportunidades de crecimiento.
“Cuando las empresas apoyan activamente la salud mental de sus colaboradores, los empleados pueden ser hasta un 25% más productivos. Esto demuestra que priorizar el bienestar emocional no solo es clave para mejorar la calidad de vida de los empleados, sino también para impulsar el rendimiento y el éxito organizacional” señala Varinhia Gutierrez, senior consultant de la división finanzas de Michael Page.
Implementar políticas que integren la salud mental dentro de la cultura corporativa es una estrategia que beneficia a todos. Por ello, Michael Page comparte cinco claves para mejorar la salud mental en el lugar de trabajo:
1. Crear una cultura empresarial abierta en torno a la salud mental: Fomentar una cultura donde se hable abiertamente sobre salud mental fortalece la relación entre empleados y empresa. Los líderes deben establecer un tono positivo, colaborando con el área de Recursos Humanos para implementar políticas de bienestar.
2. El papel de un buen gerente: Los gerentes son clave para promover la salud mental positiva y el autocuidado. A través de reuniones individuales frecuentes, pueden ofrecer apoyo y detectar signos de problemas emocionales.
Cabe mencionar, que no todos los problemas de salud mental se presentan como un estado de ánimo bajo o arrebatos emocionales clásicos, cualquier cambio en la conducta o el comportamiento de una persona podría ser un signo de que un empleado está pasando por dificultades. Por ello, es importante capacitar a nuestros líderes para concientizarlos en temas de salud mental y que sean capaces de dar un apoyo inicial.
3. Desarrollar habilidades blandas para abordar la salud mental: Habilidades como la empatía, la escucha activa y la capacidad de hacer preguntas adecuadas son fundamentales para que los líderes y gerentes puedan identificar y gestionar problemas de salud mental. Saber cuándo involucrar a un especialista es parte esencial de esta gestión.
4. Detectar problemas de salud mental a tiempo: Como ocurre con cualquier enfermedad, identificar problemas de manera temprana ayuda a gestionar la situación antes de que se agrave. A menudo, en el caso de las enfermedades mentales, ignoramos los síntomas hasta que se vuelven inmanejables y se intensifican hasta el punto en que es aún más difícil recuperarse. Cambios de comportamiento como retraimiento social o discusiones frecuentes pueden ser indicadores de que un colaborador necesita apoyo.
5. Ofrecer apoyo integral a los empleados: Las empresas deben promover la desconexión digital fuera del horario de trabajo con ánimos de priorizar el equilibro entre el entorno laboral y la persona. Asimismo, deben proporcionar programas de asistencia, acceso a especialistas en salud mental y espacios para la relajación y
meditación. Los empleados deben saber que sus problemas de salud mental son normales y que cuentan con el respaldo de la organización.
Cada vez son más las empresas que muestran un compromiso constante con el bienestar emocional de sus colaboradores, teniendo en cuenta que las generaciones más jóvenes, como la generación Z y los millennials, exigen un entorno laboral donde la salud mental sea prioritaria. Se trata de un tema de responsabilidad social y de una necesidad real para tener un equipo saludable y eficiente que además logrará retener al talento y evitar la rotación.




