Una historia que se cuenta desde el éxito de sus beneficiarias
Fundación Belcorp ha beneficiado a más de 40 mil mujeres en América Latina. Mujeres sin Límites, uno de los programas de Fundación Belcorp, capacita a emprendedoras y, ha logrado beneficiar a más de 1,300 mujeres peruanas. Giovanna López Reyes, Verónica Inga y Laura Córdova de la Cruz cuentan sus historias de éxito y cómo Mujeres sin Límites ha dado un impulso a sus negocios.

Business Empresarial.– Fundación Belcorp cumple veinte años creando espacios para brindar herramientas que contribuyan con el empoderamiento económico de la mujer. A través de programas como Mujeres Sin Límites, Grandes Mujeres, Emprendiendo Avanzamos y Programa de Becas han beneficiado a más de 40 mil mujeres en diversos países de América Latina, como Colombia, Bolivia, República Dominicana y Perú.
En Perú, de acuerdo con el Ministerio de Producción (Produce), el 49% del total de emprendedores son mujeres, «Este es un grupo al que queremos seguir ofreciendo herramientas y potenciar su mentalidad de negocios con programas como Mujeres sin Límites, con el que hemos apoyado a más de 1,300 peruanas y 7,000 en la región», apuntó Elsa Grandez, jefa de Sostenibilidad y Comunicación Externa de Belcorp.
En el marco de su aniversario, tres destacadas microempresarias cuentan sus historias de éxito y cómo a través de sesiones, clases magistrales y asesorías han potenciado sus negocios.
La moda y sus tres hijos como motor
Giovana López es contadora pero no ha ejercido como tal. Su amor por la moda y sus tres hijos fueron la motivación principal para comenzar a vender sus confecciones en Gamarra hace 25 años. Sin embargo, hace 10 años la vida le dio un vuelco cuando por problemas de salud tuvo que detener su negocio y dedicar el tiempo y dinero que tenía a su recuperación. Luego de esto, se le presentó una gran oportunidad. «para ese momento, una clienta vino a pedirme que le hiciera vestidos para vender en Ecuador y al ver que en ese momento no tenía dinero me ofreció capital, con ello pude reactivarme”, cuenta.
Con el tiempo se especializó en moda para caballeros y así nació la marca Imprevu, que ahora cuenta con dos tiendas y está próxima a abrir una tercera. «Mis hijos y yo formamos un equipo, me apoyan con el marketing y las tiendas, pero siempre me insisten en que debo actualizarme para mantenerme vigente y con ese impulso fue que llegué a inscribirme en Mujeres Sin Límites, donde aprendí la importancia de conocer al cliente, el desarrollo de las marcas y el uso de las redes sociales», indica.
El amor por los animales hizo de una crisis su oportunidad
Laura Córdova de la Cruz supo desde muy pequeña que quería ser veterinaria. Al graduarse, trabajaba en una clínica especializada y, junto a su pareja comenzó a vender caniles para transportar a las mascotas. Laura cuenta que «con la llegada de la pandemia, tuvimos menos trabajo en la clínica y empezamos a ofrecer nuestros servicios por cuenta propia y así nació Petmundo».
Desde su tienda en San Juan de Miraflores ha logrado promover sus servicios de grooming, tratamientos y cirugías básicas, pero aspira a tener mayor capacidad para abarcar más especializaciones. Eso llevó a Laura a buscar herramientas para gestionar su negocio de forma exitosa. «Con Mujeres sin Límites aprendí a confiar más en mí, en lo que sé, además me dio herramientas para atención al cliente y me enseñó la importancia de delegar para poder ofrecer un mejor servicio», comenta.
La belleza como sello
Verónica Inga es economista. A ella siempre le ha gustado verse bien, usar fragancias y, cuando comenzaba a estudiar, empezó a vender artículos de belleza para poder costearse la universidad. Por un tiempo ejerció su profesión, pero con la llegada de sus hijos y la búsqueda de mayor flexibilidad para atenderlos, el mundo de los cosméticos volvió a ser parte de su sustento. «Hace seis años puse un puesto en el mercado de Carabayllo y aprendí que, si yo vendo cuidado personal, tengo que aplicarlo para mí misma», comenta.
La inquietud de Verónica no paró, sabía que debía aprender a utilizar la tecnología para promocionar su negocio en redes sociales y eso fue lo que la motivó a entrar a Mujeres sin Límites. «Me han enseñado muchas herramientas para potenciar mi negocio y en el futuro espero expandirme, poder participar en ferias por distintas provincias del país», cuenta con entusiasmo.
El programa Mujeres sin Límites es gratuito y está dirigido a mujeres entre 20 a 55 años que tengan un emprendimiento, al que le dediquen tres o más horas al día, y cuenten con la posibilidad de conexión a internet.
Así, Fundación Belcorp se enfoca en potenciar el emprendimiento como medio para el empoderamiento económico de las mujeres, promueve su desarrollo integral y las impulsa a transformar sus vidas, las de sus familias y comunidades.




