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trii amplía su oferta en Perú con fondos mutuos en soles y dólares

La plataforma permite combinar acciones con fondos mutuos administrados por Blum SAF, con alternativas en soles y dólares y estrategias para distintas funciones dentro de un portafolio

Business Empresarial.- La conversación sobre inversión digital en Perú empieza a ir más allá de la compra de una acción puntual. El siguiente paso es decidir qué función cumple cada instrumento dentro del portafolio: qué parte debe permanecer líquida, en qué moneda se necesitará el dinero, cuánto riesgo asumir y cómo combinar renta fija, mercados globales y acciones. Bajo esa lógica, trii viene ampliando su propuesta en Perú con fondos mutuos administrados por Blum SAF que pueden convivir con las inversiones bursátiles dentro de una misma experiencia digital.

Los fondos disponibles abarcan alternativas orientadas al manejo de liquidez, renta fija, estrategias globales y exposición a renta variable internacional. La idea no es enfrentar fondos y acciones ni presentar una lista de productos, sino mostrar que cada instrumento puede responder a objetivos diferentes dentro de una misma estrategia de inversión.

«Lo que estamos viendo es que el inversionista ya no quiere pensar únicamente en qué acción comprar, sino en cómo organizar mejor su portafolio. Los fondos nos permiten sumar liquidez, renta fija, exposición internacional y distintas monedas a una conversación que antes estaba muy concentrada en la compra de activos individuales«, explica Diego Torres, CEO y cofundador de trii.

Para un usuario que ya compra acciones, un fondo puede servir para incorporar gestión profesional y una exposición más amplia sin tener que seleccionar individualmente cada activo. Para otro, puede ser una herramienta para manejar liquidez en soles o dólares, sumar renta fija o incorporar exposición internacional. Dependiendo del fondo, el acceso puede comenzar desde montos bajos, lo que reduce una barrera de entrada a este tipo de estrategias.

La tesis detrás de esta evolución es sencilla: digitalizar la inversión no termina cuando una plataforma facilita una transacción. El siguiente nivel es ayudar al usuario a pensar el portafolio como un conjunto y no como una suma de compras aisladas. Eso implica diversificar no solo entre compañías o mercados, sino también entre tipos de producto, monedas, estrategias y horizontes de inversión.

En ese contexto, los fondos mutuos cumplen una función distinta a la de seleccionar una acción individual. Permiten acceder a una estrategia administrada profesionalmente y distribuir la exposición entre distintos activos de acuerdo con el mandato de cada fondo. Para el inversionista, la decisión deja de ser únicamente qué empresa comprar y empieza a incluir preguntas sobre plazo, liquidez, moneda y nivel de riesgo.

No existe un único perfil al que deban dirigirse los fondos. Una alternativa orientada a liquidez puede ser relevante para una persona que necesita mantener recursos disponibles en soles o dólares; la renta fija puede responder a otro horizonte y nivel de riesgo; mientras que las estrategias globales o de renta variable internacional pueden utilizarse para ampliar la exposición geográfica del portafolio.

Esa lógica también permite complementar una cartera que ya tenga acciones. En lugar de obligar al usuario a elegir entre un producto u otro, la propuesta es que pueda distribuir su patrimonio entre herramientas que cumplen funciones diferentes y revisar el portafolio de manera integral.

Los fondos que trii ofrece en Perú son administrados por Blum SAF. Detrás de esa gestión está Diego Marrero, Portfolio Manager de la firma, quien cuenta con más de 15 años de trayectoria en gestión de inversiones y fue durante más de una década Gerente de Inversiones de AFP Habitat.

Ese componente abre otra conversación para el mercado peruano: la posibilidad de que un inversionista individual acceda digitalmente a estrategias gestionadas por profesionales con experiencia institucional, sin que la construcción de un portafolio diversificado sea una discusión reservada únicamente a grandes patrimonios.

«La diversificación no debería ser una conversación reservada a grandes patrimonios. Nuestro objetivo es que una persona pueda combinar herramientas distintas, entender para qué sirve cada una y construir una estrategia de acuerdo con su plazo, su moneda y el riesgo que está dispuesta a asumir«, agrega Torres.

El cambio no consiste en sustituir las acciones por fondos, sino en ampliar las herramientas disponibles para construir una estrategia. Desde una misma plataforma, un usuario puede combinar acciones con fondos, mantener alternativas en soles y dólares y elegir exposiciones diferentes según sus objetivos y horizonte de inversión.

Para trii, esa es la siguiente etapa de la democratización de la inversión: no solo reducir la fricción de una operación, sino facilitar que más personas puedan organizar un portafolio con distintas capas de liquidez, riesgo, moneda y exposición. La conversación deja de ser cuál es el activo del momento y pasa a una pregunta más estructural: cómo se construye un portafolio que responda a lo que cada inversionista necesita.

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