Si compartes Netflix, alquiler y deudas, ¿por qué no un seguro?
Cada vez más parejas comparten gastos, pero pocas consideran soluciones de protección conjunta ante imprevistos. El 47.5% de peruanos son casados o convivientes, según el INEI. Sin embargo, pocas parejas consideran mecanismos de protección financiera conjunta ante imprevistos.

Business Empresarial.- Viajes, ropa, mudanzas, créditos hipotecarios, alquiler, préstamos vehiculares y hasta plataformas de streaming. Compartir gastos se ha vuelto parte natural de la vida de las parejas consolidadas. Sin embargo, cuando se trata de protección financiera, la mayoría de las alternativas siguen funcionando de manera individual. Y ahí aparece una pregunta que pocas parejas suelen hacerse:
¿Qué pasa si mañana uno de los dos ya no está presente y no puede aportar económicamente?
En muchos casos, la otra persona no solo enfrenta el impacto emocional, sino también pagos, deudas y responsabilidades económicas compartidas. Frente a ello, Rodrigo Zavala, especialista y gerente de Vida y Pensiones de Pacífico Seguros, recomienda que las parejas comiencen a incorporar mecanismos de protección conjunta dentro de su planificación financiera.
Algunos puntos clave son:
- Compartir responsabilidades financieras de manera planificada: no solo en gastos del día a día, sino también en mecanismos de protección.
- Construir respaldo económico conjunto: especialmente cuando existen créditos o proyectos asumidos entre dos.
- Buscar soluciones adaptadas a la realidad financiera de las parejas actuales: evitando duplicar productos o asumir coberturas separadas innecesariamente.
Productos como Vida Inversión Dúo, lanzado por Pacífico Seguros, permite proteger a dos personas bajo un mismo esquema realizando un solo pago mensual. Y además de la cobertura de vida, incorpora un componente de ahorro e inversión.
La solución funciona bajo una lógica de protección mutua: ambas personas se respaldan financieramente ante situaciones como fallecimiento o invalidez, ayudando a reducir el impacto económico que podría enfrentar la pareja.
“Hoy vemos parejas que toman decisiones económicas importantes juntas, pero que siguen protegiéndose individualmente. El reto es adaptar las soluciones financieras a una dinámica donde los proyectos, gastos y responsabilidades ya se comparten”, señala Zavala.
Así, más allá de dividir cuentas o gastos cotidianos, las parejas empiezan también a replantear cómo proteger juntas la estabilidad financiera que vienen construyendo.




