Pagos digitales: ¿qué deben evaluar las empresas según su tipo de negocio?
Volumen, recurrencia, canales, integración y disponibilidad son algunos de los factores que las empresas deberían considerar. Aunque las prioridades cambian según el modelo de negocio, todas necesitan una infraestructura robusta que pueda sostener sus operaciones y adaptarse a la evolución de los pagos digitales.

Business Empresarial.- La adopción y masificación de los pagos digitales ya forma parte del día a día de los peruanos. Billeteras digitales, aplicaciones bancarias y otros canales permiten realizar desde compras y pagos de servicios hasta cancelar cuotas o recibir remesas. Este cambio en los hábitos de los usuarios también está llevando a las empresas a adaptar sus formas de cobrar, pagar y poner los fondos a disposición de sus clientes.
Cuando una empresa evalúa una infraestructura de pagos, la comisión es solo uno de los criterios. Las necesidades varían según el negocio: desde facilitar la recaudación masiva hasta ofrecer pagos digitales o responder a operaciones de alta recurrencia. El punto en común es contar con una infraestructura robusta y adaptable a cada caso de uso. “El punto de partida es entender qué necesita resolver cada negocio y cómo se comportan sus clientes, para contar con una infraestructura que pueda acompañar la operación y su evolución”, señala Sergio Giannotti, director comercial de LigoPay.
- Servicios con recaudación masiva, adaptarse a cómo prefieren pagar los usuarios: en servicios, educación, telecomunicaciones, utilities y otros negocios con grandes volúmenes de recaudación, ofrecer los medios de pago que los usuarios prefieren puede facilitar el cumplimiento de sus obligaciones. La mayor adopción de billeteras y pagos desde el celular está cambiando estos hábitos, por lo que adaptarse a los canales de mayor uso puede ayudar a reducir fricciones y morosidad.
- Negocios de alta recurrencia, un riel preparado para operar a escala: en suscripciones, servicios digitales y marketplaces, los pagos pueden repetirse miles de veces. Por ello, necesitan un riel robusto que soporte altos niveles de recurrencia y mantenga la continuidad de la operación. También resulta relevante que pueda integrarse fácilmente con sus sistemas mediante APIs, permitiendo incorporar nuevos flujos sin desarrollos complejos. “En los negocios de alta recurrencia, el riel debe responder al volumen de operaciones de manera consistente, pero también ser sencillo de integrar. Una API bien diseñada permite escalar sin que cada nuevo desarrollo implique empezar de cero”, explica Giannotti.
- Microfinanzas y lending, facilitar el pago de cuotas desde el celular: para las empresas de crédito y plataformas de lending, la adopción de billeteras digitales representa una oportunidad para acercar el pago de las cuotas a la vida cotidiana de sus clientes. Poder pagar desde el celular, utilizando un canal que ya forma parte de sus operaciones, elimina barreras y puede contribuir a reducir las tasas de no pago. “La inclusión financiera también pasa por facilitar el cumplimiento del crédito. Si una persona puede pagar su cuota desde el celular y a través de una billetera que ya utiliza, se hace más sencillo mantener sus pagos al día”, sostiene Giannotti.
- Ecommerce y retail, un checkout alineado con el consumidor: en ecommerce y retail, la experiencia de pago es parte de la experiencia de compra. Adaptar el checkout a las formas de pago preferidas por los clientes y ofrecer distintas alternativas puede facilitar la conversión. Las billeteras, además, permiten pagar sin compartir directamente datos sensibles de tarjetas. Para los comercios, también es importante una integración sencilla y la disponibilidad inmediata de los fondos, especialmente frente a alternativas en las que estos pueden demorar varios días.
- Remesas, llevar los fondos al canal que el cliente ya utiliza: en remesas, el payout es clave. Para las remesadoras, poder enviar los fondos directamente a la cuenta o billetera del destinatario facilita el acceso al dinero y elimina pasos adicionales. En un mercado donde las billeteras forman parte de las operaciones cotidianas, recibir allí una remesa permite al usuario utilizar esos fondos directamente para pagar, transferir o administrar sus gastos.
Una infraestructura que acompañe la evolución del negocio
La masificación de los pagos digitales está transformando la forma en que las personas compran, pagan y administran su dinero, y con ello también las necesidades de las empresas. Aunque cada sector requiere capacidades distintas, todos necesitan una infraestructura robusta que pueda sostener su operación y adaptarse a sus casos de uso.
Por ello, la elección no debería depender únicamente de la comisión por transacción. También es necesario evaluar si la infraestructura permite responder a las necesidades actuales del negocio, integrarse con facilidad y evolucionar junto con las preferencias de sus clientes. “Los pagos digitales están revolucionando la forma en que operan los negocios en Perú y en el mundo. Las empresas necesitan una infraestructura que se adapte a su caso de uso, sostenga su operación y les permita responder a las nuevas formas en que sus clientes quieren pagar, cobrar o recibir su dinero”, concluye Giannotti.




