MEF propone elevar la RMV en dos tramos: S/ 100 en noviembre y S/ 70 en abril del 2027

Business Empresarial.- El ministro de Economía, Elmer Cuba, anunció que la Remuneración Mínima Vital (RMV) subiría en dos etapas diferenciadas: un primer incremento de S/100 hacia noviembre de 2026 y un segundo de S/70 en abril de 2027, según informó LaRepública.pe. El aumento acumulado ascendería a S/170, llevando el sueldo mínimo de los S/1.130 actuales hasta S/1.300.
El calendario propuesto por el MEF: montos, fechas y fundamento oficial
La RMV vigente de S/1.130 fue establecida en 2025. Con el cronograma planteado por Cuba, el primer tramo elevaría ese monto a S/1.230 en una fecha tentativa entre octubre y noviembre de 2026. El segundo tramo completaría el ajuste hasta S/1.300 en abril de 2027, lo que representaría un alza acumulada de aproximadamente 15% respecto del nivel actual.
La razón declarada para fraccionar el aumento es de orden estacional. El ministro Cuba explicó que fijar el segundo tramo en abril de 2027 permite evitar que el incremento completo coincida con el periodo de verano y los posibles efectos del Fenómeno El Niño. Ambas fechas siguen siendo tentativas: el Ejecutivo no ha publicado aún la norma que haría oficial el calendario.
Presupuesto familiar bajo presión: cómo ajustan los hogares cada sol adicional
El equipo editorial de Pokeriomokykla, que sigue los hábitos de consumo y presupuesto de los hogares peruanos, observa que un incremento nominal de S/100 no reconfigura la economía doméstica de forma sustancial cuando la canasta básica familiar ya supera los S/1.800. Para un trabajador formal que pasa de S/1.130 a S/1.230, el margen extra alcanza para cubrir una fracción del déficit frente a esa canasta, no para ampliarlo.
Ese contexto lleva a los hogares a revisar cada rubro de gasto discrecional antes de comprometer los esenciales. El equipo observa, como patrón externo, que las familias fijan con anticipación un tope explícito para el desembolso en casinos online regulados y con licencia, de modo que ese gasto de ocio quede delimitado y no compita con alimentación, salud o servicios básicos.
“El problema no va por mantener el salario mínimo congelado, sino por generar empleo formal en sectores productivos.”
La cita de Fernando Cuadros resume bien la tensión que esos hogares enfrentan: el incremento nominal llega tarde y corto, y solo alcanza a quienes ya tienen un empleo formal.
La posición técnica de Cuadros: rezago salarial y competencia institucional
Cuadros, exviceministro de Promoción del Empleo, planteó dos objeciones de fondo al anuncio del MEF. La primera es institucional.
“La política de salario mínimo, que incluye sus incrementos, es de competencia exclusiva del Ministerio de Trabajo, no del MEF.”
La segunda es técnica. Aplicando los criterios de inflación y productividad del Consejo Nacional de Trabajo, Cuadros estimó que el salario mínimo debería haber alcanzado ya S/1.371 en enero de 2026, y que hacia 2027 podría acercarse a S/1.500. Desde esa perspectiva, la propuesta de S/1.300 «se quedaría corto».
En cuanto al impacto sobre las mypes formales, Cuadros aportó una cifra concreta que modera la alarma empresarial.
“En las MYPES formales, el salario promedio está por encima de los S/1.700 en microempresas y S/2.800 en pequeñas empresas.”
Un piso de S/1.300, por tanto, quedaría por debajo del promedio real que esas unidades ya pagan, lo que limitaría el efecto negativo sobre ese segmento.
La advertencia de Adrianzén: informalidad y riesgo para empleos de baja productividad
El economista Carlos Adrianzén, decano de la Facultad de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, fue categórico al ser consultado sobre el cronograma.
“Es una pésima idea.”
Reconoció que dividir el aumento en dos tramos lo hace «menos dañino», pero sostuvo que el daño persiste. Su argumento central gira en torno a los trabajadores de baja productividad que buscan empleo formal en pequeñas empresas. Para esas unidades, el costo adicional del puesto puede resultar insostenible.
“El costo formal del puesto va a ir en informalidad o va a quebrar. Tan simple como eso.”
Adrianzén también respondió al argumento de que el alza afecta solo a una porción pequeña de la fuerza laboral.
“Es menos del 3% de la fuerza laboral, eso es cierto, pero a ese poquito le hace daño. El 3% de 20 millones es un montón de gente.”
El riesgo que señala no recae sobre los trabajadores que ya ganan por encima de la RMV, sino sobre quienes están en la frontera del empleo formal y podrían perder esa condición si el costo del puesto supera la productividad que generan.
Un debate sin resolver y un calendario que aún no tiene fuerza de ley
El incremento propuesto beneficia directamente solo a los trabajadores en empleos formales sujetos al piso salarial. Los trabajadores informales no reciben aumento automático, lo que acota el alcance real de la medida y sitúa el debate en un terreno más estrecho de lo que sugiere el anuncio.
Cuadros insistió en que la solución estructural no pasa por congelar el salario mínimo, sino por generar empleo formal en sectores productivos. Desde esa lectura, la RMV propuesta de S/1.300 quedaría por debajo del nivel que los criterios técnicos justifican para 2027, aun cuando suponga un avance respecto del monto vigente.
El cronograma que presentó el ministro Cuba sigue siendo tentativo. Hasta que el Ejecutivo publique la norma correspondiente, las fechas de noviembre de 2026 y abril de 2027 no tienen carácter vinculante. El debate central, si el incremento mejora ingresos sin comprometer la formalización, permanece abierto entre los economistas consultados.




