La “Revolución Invisible” y la importancia de la cultura: Retos y oportunidades para el mundo empresarial
La nueva revista UNO de LLYC presenta dos publicaciones que exploran la "Revolución Invisible" y la importancia de la cultura en el mundo empresarial. Conoce acerca de las nuevas prioridades del talento y la relevancia de la cultura para construir relaciones horizontales.

Business Empresarial.- En un mundo en constante cambio y transformación, el equilibrio entre vida y trabajo se ha convertido en una prioridad cada vez más importante. La forma en que las personas perciben y buscan conciliar su vida personal y profesional ha experimentado una notable evolución en los últimos años. Este fenómeno, conocido como la «Revolución Invisible», ha generado cambios significativos en el mercado laboral y ha planteado nuevos desafíos y oportunidades para las empresas
Como lo expresa João Nunes, Director de Mercados Estratégicos LATAM en PageGroup, en su artículo «La Revolución Invisible y las nuevas prioridades del talento»: «La combinación del salario, el desarrollo profesional y la flexibilidad se ha convertido en la fórmula ganadora para atraer y retener al talento». Este movimiento, que se venía gestando incluso antes de la pandemia, continúa dejando huella en el mercado laboral. Según datos revelados en el estudio «Global Talent Trends 2023» de PageGroup, la tendencia al alza en la rotación de talento exige a las empresas adaptarse y enfocarse en las nuevas prioridades del talento. «La ecuación vida-trabajo se ha vuelto esencial para atraer y retener talento», destaca.
Un salario competitivo, oportunidades claras de progresión de carrera y una cultura laboral flexible son los elementos esenciales para lograrlo. Estas pautas no solo permiten a las empresas adaptarse a la «Gran Renuncia» y a las nuevas prioridades del talento, sino que también les brindan una ventaja competitiva al construir una marca empleadora sólida.
Otro reto clave para el creciente territorio sobre el talento es el choque de culturas, y más aún para las empresas transnacionales. Marina Artusa, Corresponsal de Clarín en España, en su artículo «La cultura: clave para una relación horizontal», resalta la importancia de ésta como un puente para fomentar la comprensión mutua entre Europa y América Latina. «La dimensión cultural se presenta como un puente para superar la asimetría histórica y construir una relación basada en la igualdad y el enriquecimiento mutuo», afirma Artusa.
Destaca que a medida que las empresas externas buscan establecer lazos más sólidos con América Latina, la cultura se presenta como una vía para fortalecer el sentido de pertenencia y promover la diversidad en el talento corporativo. La integración de la cultura en la estrategia empresarial permite crear espacios de colaboración, donde las voces latinoamericanas y europeas se unen para impulsar un enfoque multicultural y un amplio multilateralismo.
En este contexto, es crucial entender cómo las empresas pueden abordar estos retos y aprovechar las oportunidades que surgen. Jimena Villavicencio, Directora de Consumer y Talent Engagement en LLYC Perú, comenta: «En este contexto, es crucial que las empresas comprendan las nuevas prioridades del talento y promuevan una cultura organizacional que se adapte a esta realidad. En LLYC, nos esforzamos por fortalecer nuestra marca empleadora, ofreciendo un ambiente de trabajo inclusivo, flexible y con oportunidades de crecimiento. Valoramos el equilibrio entre vida y trabajo, y reconocemos que la cultura es un factor clave en la construcción de relaciones horizontales tanto a nivel interno como en nuestra interacción con nuestros clientes externos y colaboradores».
Estos dos artículos, presentados en la revista UNO de LLYC, ofrecen una perspectiva integral sobre temas relevantes en el mundo empresarial y de la comunicación. La «Revolución Invisible» y la importancia de la cultura representan retos y oportunidades para el mundo empresarial. Las empresas deben adaptarse a las nuevas prioridades del talento, brindando un entorno de trabajo que valore el bienestar y el equilibrio entre vida y trabajo. Además, promover relaciones horizontales y equitativas entre Europa y América Latina a través de la cultura es clave para construir un futuro de colaboración y enriquecimiento mutuo.




