La economía peruana avanza en 2025: Estabilidad de precios y repunte de inversión marcan el año
El dato más importante del año provino de la inversión privada: creció 11.4% en el tercer trimestre, la cifra de crecimiento trimestral más alta del último quinquenio después del efecto rebote vivido en 2021 después de la pandemia.

Business Empresarial.- El 2025 llega a su fin con cifras que muestran que la economía peruana ha seguido avanzando, aunque ese avance no siempre se siente igual en el día a día. Mientras algunas actividades muestran una recuperación más clara, otras aún avanzan a un ritmo moderado. Para entender cómo está realmente el país –y qué factores explican este desempeño– vale la pena revisar los principales indicadores económicos del año, que ayudan a poner en perspectiva lo que muchos ciudadanos perciben en su vida cotidiana.
Entre enero y septiembre, la economía peruana creció 3.3%. Este avance se explicó principalmente por tres actividades que tuvieron un buen año: el agro, que aumentó 6% gracias al buen desempeño de productos como la palta y el cacao; la construcción, que creció 5.6% por un mayor movimiento de obras y demanda de cemento; y el transporte, que subió 5.4% debido al aumento de viajes y traslado de mercadería. Para el cierre del año, el BCRP prevé un crecimiento cercano al 3.2%, mientras que el MEF estima que podría alcanzar el 3.5%.
Este año, uno de los aspectos fundamentales ha sido la estabilidad de los precios. La inflación interanual fue de 1.35% en octubre, un nivel se mueve dentro del rango meta (1%-3%). Esta estabilidad –sostenida por el trabajo técnico y autónomo del BCRP– ha permitido que las familias administren mejor su presupuesto y tomen decisiones con un entorno económico más claro.
“Cuando la inflación está controlada, las familias pueden planificar mejor sus compras y su presupuesto sin grandes sorpresas. Este resultado refleja el trabajo serio y consistente del BCRP, una institución técnica que actúa con autonomía y que ha sido esencial para mantener la estabilidad en el país. Gracias a esa estabilidad, los hogares tienen un entorno más predecible y favorable para tomar decisiones”, afirmó César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
El dato más importante del año provino de la inversión privada: creció 11.4% en el tercer trimestre, la cifra de crecimiento trimestral más alta del último quinquenio después del efecto rebote vivido en 2021 después de la pandemia. Esto se explica por una fuerte recuperación de la inversión minera, un crecimiento sostenido de la inversión extranjera en infraestructura y un mayor dinamismo de la inversión local. Para fines de 2025, el BCRP estima un aumento total de 6.5%, casi el doble que en 2024.
Desafíos para el próximo año
Aun así, el país enfrenta desafíos que pueden afectar el ritmo de crecimiento. La inseguridad ciudadana continúa siendo uno de los problemas más urgentes, afectando directamente la actividad comercial, la formalización y las decisiones de inversión. A ello se suma la persistencia de economías ilegales en varias regiones, que generan incertidumbre, desplazan actividades productivas y dificultan el desarrollo de mercados más competitivos.
Otro desafío importante es la gestión pública: la baja ejecución de proyectos, la inestabilidad en los gobiernos regionales y la limitada capacidad para cerrar brechas de infraestructura frenan el impacto del crecimiento en la vida de las familias. Para que el avance económico se convierta en bienestar real, se necesita fortalecer la institucionalidad, mejorar la eficiencia del Estado y asegurar que la inversión –pública y privada– llegue a más territorios.
“El Perú tiene condiciones para seguir creciendo, pero necesitamos que ese crecimiento se sienta en la vida diaria de más personas. La seguridad, la lucha contra las economías ilegales y una gestión pública más eficiente son necesarias para que la inversión continúe generando empleo y oportunidades. Si logramos fortalecer nuestras instituciones y ejecutar mejor los recursos, el país puede avanzar con mayor estabilidad y convertir el crecimiento económico en mejoras concretas para las familias”, señaló García.




