Artículo de la Semana

La ausencia de control en las fusiones es costosa para los consumidores

Escribe: Ariel A. Casarin. Académico Escuela de Negocios, Universidad Adolfo Ibáñez.

Business Empresarial.- Hace un tiempo atrás, el Congreso de la Nación aprobó el dictamen de una nueva ley que propone un control previo para las operaciones de concentración económica, también conocida como “ley de fusiones y adquisiciones”. Perú es uno de los pocos países que no realizan revisiones preventivas de concentraciones empresariales. Esta rareza tal vez se deba a que, en economías pequeñas o menos desarrolladas, las fusiones pueden ser la mejor y en ocasiones única respuesta a la reducción de barreras comerciales y al ingreso de empresas extranjeras más eficientes. La ausencia de revisión preventiva también puede estar motivada en que las concentraciones facilitan a las empresas locales aumentar la competitividad internacional y expandirse a otros mercados, aunque esto no ha ocurrido con los grandes conglomerados peruanos, excepto muy pocos casos.

Ahora bien, una nueva iniciativa que modifica un status quo regulatorio, como es la ausencia de control preventivo, siempre genera ganadores y perdedores y también incertidumbre sobre si los cambios propuestos traerán beneficios agregados para la población. Hay quienes sostienen que la iniciativa sería costosa para las empresas y que en Perú aún no existe evidencia sobre los efectos de las fusiones en los consumidores -cuestionando así la existencia de un problema que la iniciativa pueda solucionar.

En un estudio que recientemente publicamos en el Review of Industrial Organization proveemos esa evidencia para la industria cervecera peruana, que en ausencia del control preventivo de fusiones y adquisiciones logró en ciertos períodos monopolizar el mercado. Nuestros resultados muestran que la concentración de la industria incrementó el poder de mercado de la empresa, y que la monopolización trajo mayores precios. Según nuestras estimaciones, una disminución en el nivel de concentración, que ocurrió solo con la entrada de nuevos competidores, redujo 17% (o 90 centavos de sol) el precio final medio del litro de cerveza. En términos agregados, nuestras estimaciones indican que esa mayor competencia representó un beneficio agregado para los consumidores de algo más de 100 millones de dólares.   

Nuestros resultados muestran que, en ausencia de un control preventivo de concentraciones, las empresas ejercen poder de mercado en detrimento de los consumidores, y también ponen en evidencia la ineficacia de una política que, como hasta ahora, solo limita el control de la competencia a la evaluación de la conducta empresarial. Finalmente, nuestras estimaciones para la industria cervecera también sugieren que la magnitud del beneficio para los consumidores que resulta de una mayor competencia es tan grande que justificaría dotar al Indecopi de muchos más recursos para mejorar la efectividad de su función regulatoria, tanto en el control preventivo como de las conductas anticompetitivas. Así, los beneficios de la nueva ley solo serán efectivos si la iniciativa es acompañada con decisiones presupuestarias consecuentes.

Artículos relacionados

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Back to top button