Economía & Negocios

Impuestos indirectos, que son y cuál es la predicción del futuro hacia el 2030

La tecnología transformará los impuestos indirectos de aquí a 2030. Los impuestos indirectos representan un componente crucial en la estructura fiscal de un país.

Business Empresarial.- Los impuestos indirectos son tributos que gravan el consumo de bienes y servicios, siendo los productores y comercializadores de bienes y servicios los encargados de trasladar la carga del impuesto al consumidor. Con una mirada hacia el futuro, KPMG ha publicado el informe “The Future of Indirect Taxes to 2030”, en el que analiza cómo la factura electrónica y la inteligencia artificial (IA) están revolucionando la
gestión fiscal y transformando el panorama de los impuestos indirectos a nivel global.

La importancia de este tipo de impuesto radica en que facilitan la recaudación fiscal al concentrarse en menos puntos de cobro y suelen generar menos resistencia en los contribuyentes, ya que se pagan en pequeñas cantidades al realizar compras cotidianas. Sin embargo, su impacto en la economía es significativo, pues afectan el precio final de los productos y servicios, influenciando el consumo y la competitividad empresarial.

Para Carlos Rodríguez Summers, socio de Tax Advisory de KPMG en Perú, en dicho sector se anticipan cambios profundos impulsados por la digitalización, la globalización y las nuevas formas de comercio electrónico. “Se espera que los sistemas de cumplimiento y recaudación se vuelvan más automatizados y basados en tecnologías digitales, mejorando la eficiencia y reduciendo la evasión fiscal. Estos cambios buscan adaptar los impuestos
indirectos a un entorno económico más dinámico, garantizando la sostenibilidad de las finanzas públicas y la equidad tributaria”, indica.

El estudio de KPMG contempla diez predicciones clave que ofrecen una visión estratégica para líderes empresariales, responsables de políticas públicas y profesionales tributarios, anticipando los desafíos y oportunidades que marcarán la próxima década:

1. La base imponible del IVA se mantiene vigente: No es necesario modificarla para enfrentar los retos de la economía moderna.

2. El precio del carbono sigue siendo un desafío: Aún no se ha encontrado el modelo ideal para su fijación.

3. Transición hacia nuevos modelos impositivos (ISD): El mundo podría avanzar hacia esquemas fiscales que complementen o reformen el Impuesto sobre la Renta de las Personas Jurídicas (IRPJ), incorporando impuestos indirectos o sobre el consumo.

4. Proliferación de aranceles: Los aranceles seguirán teniendo un impacto económico significativo.

5. Facturación electrónica como paso transitorio: Beneficiará a todos los departamentos tributarios, pero es solo el inicio de una transformación más profunda.

6. Automatización de los impuestos indirectos: Los sistemas, más que las leyes, regirán la gestión tributaria.

7. IA y fiscalización: La inteligencia artificial dará mayor poder a las autoridades fiscales, aunque se requerirá cautela en su implementación.

8. Sistemas tributarios tecnológicos para ventas minoristas: 
Se prevé un cambio hacia modelos más digitales y eficientes.

9. IVA progresivo:
Un IVA más progresivo es el ideal, aunque su implementación presenta retos.

10. Digitalización de la profesión tributaria: Al igual que la economía digital, la gestión tributaria será dominada por plataformas tecnológicas.

Finalmente, Rodríguez Summers señala que el cambio hacia sistemas tributarios más tecnológicos exige rediseñar las leyes tributarias para priorizar la necesidad de data. “Están previstos nuevos impuestos, como los impuestos a servicios digitales y precios al carbono, que transformarán la economía y son los profesionales de impuestos quienes serán cruciales en este viaje hacia la transformación”.

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