Este 8M hablemos de emprendimiento femenino
El emprendimiento liderado por mujeres es una de las mejores herramientas para potenciar la igualdad de género, la erradicación de la pobreza y el crecimiento económico. Las mujeres contribuyen de una manera muy significativa a las economías y, por esto, la Fundación Ayuda en Acción destaca por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la importancia del emprendimiento femenino.

Business Empresarial.- Las mujeres siguen sufriendo de una manera mayor que los hombres la pobreza, la discriminación y la explotación. En el plano laboral, la discriminación de género implica que las mujeres desempeñan trabajos en muchas ocasiones no seguros y mal remunerados. Según los datos de la ONU, cerca del 60% de las mujeres del mundo trabajan en la economía informal, lo que las expone a caer aún más en la pobreza. La discriminación también reduce el acceso a bienes económicos como la tierra, esencial para comunidades indígenas o países que dependen de la agricultura. A nivel mundial, las mujeres que poseen tierras agrícolas son solo el 13%.
En este sentido, el empoderamiento económico ha sido reconocido por la ONU Mujeres como esencial para potenciar la igualdad de género a nivel mundial. Esto es esencial para cumplir con el ODS 5: lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.
Ruth Morales, una joven emprendedora
La Asociación de Releras de Constante nació hace año y medio. Está conformada por 20 mujeres que ofrecen una nueva e innovadora presentación para la venta del pez guitarra: deshilachado, deshidratado y sellado al vacío. Esto, le otorga una mayor durabilidad al producto y calidad. Así, pueden comercializarlo con restaurantes de la zona y empresas de otras regiones.
En la Caleta Constante, son generaciones las que se dedican a vender este producto. Con la creación de la asociación, pasaron de hacer procesos empíricos a profesionalizarlo con técnicas más modernas. Le sumaron, además, un proceso de sellado al vacío que alarga la vida de los productos hasta un año.
Antes, vendían el producto como pieza. Aplicar procesos tecnológicos les permite darle un valor agregado a su cadena productiva. “Podemos ofrecer a un mejor precio, hemos mejorado la inocuidad y hay una mayor optimización de tiempo para el consumidor final”, explica Ruth Morales, vicepresidenta de la asociación.
De las 20 mujeres que son parte de la organización, siete pudieron capacitarse el año pasado, como parte de los proyectos de la Fundación Ayuda en Acción. Esto, les permitió mejorar su presentación y la oportunidad de participar en ferias nacionales, como la del programa A comer pescado.
Sin embargo, al inicio, formalizarse como organización no fue fácil. Muchas de ellas, debían priorizar las labores de cuidado del hogar, los hijos. Pero, poco a poco, aprendieron a equilibrarlo junto a sus ganas de crecer profesional y personalmente.
Ruth resalta que “nuestro objetivo es lograr aplicar una economía circular al 100%. Queremos trabajar con recursos hidrobiológicos y seguir promocionando el Chinguirito de guitarra como uno de nuestros platos bandera. No solo a nivel nacional, también, mundial. Porque sé que podemos”
Varias de las participantes de la asociación vivían en sus hogares señales de machismo que no reconocían en su momento. Al ser parte de este grupo de mujeres, lograron fortalecer su autoestima, seguridad, capacidad de liderazgo y ser autónomas económicamente.




