El cuello de botella de la telemedicina en Perú no es la adopción: es la conectividad
El país supera los 3,4 millones de atenciones por telemedicina, pero la infraestructura que las soporta empieza a evidenciar riesgos en soberanía de datos y continuidad operativa.

Business Empresarial.– La telemedicina continúa consolidándose como uno de los principales pilares de la transformación digital del sistema de salud peruano. Entre enero de 2024 y marzo de 2025, el Ministerio de Salud (MINSA) registró 3.485.000 atenciones por telemedicina, incluyendo teleconsultas, teleinterconsultas, teleorientaciones y apoyo al diagnóstico, ampliando el acceso a servicios especializados en distintas regiones del país.
El reto ahora es otro: cómo sostener ese crecimiento sobre una infraestructura de conectividad que esté a la altura de su criticidad.
A medida que hospitales, aseguradoras y plataformas digitales avanzan en la implementación de telemedicina y telemetría médica, empiezan a surgir desafíos asociados a la conectividad, especialmente en aspectos como soberanía de datos, latencia y continuidad del servicio. Este avance también se refleja en la expansión de la Red Nacional de Telesalud, que actualmente integra más de 3.000 establecimientos de salud conectados en todo el país, incrementando la dependencia de una infraestructura digital robusta para garantizar la continuidad asistencial.
“La telemedicina en Perú ya es una realidad consolidada. El desafío ahora es garantizar que la conectividad que la soporta responda a los niveles de exigencia que requieren estos servicios”, señala Alberto de Lucas, Director Técnico de ALAI Secure.
Infraestructura global para servicios locales: un desafío emergente
En muchos modelos de conectividad, los datos generados por plataformas de teleconsulta o dispositivos médicos pueden depender de infraestructuras que no siempre operan de forma completamente local.
Esto puede implicar:
- Rutas de tráfico fuera de Perú.
- Dependencia de terceros países.
- Cambios en condiciones técnicas o económicas asociadas a acuerdos internacionales.
En sectores sensibles como la salud, estos factores abren interrogantes sobre la gestión de datos y la estabilidad de los servicios.
“Más que un problema de adopción, estamos ante un reto de arquitectura. La forma en que se diseñe la conectividad va a definir la capacidad de escalar estos servicios de forma segura”, advierte De Lucas.
Telemetría médica: cuando la conectividad se vuelve crítica
El desafío se intensifica en aplicaciones de telemetría médica, como el monitoreo remoto de pacientes y dispositivos conectados en tiempo real.
A diferencia de la teleconsulta, estos sistemas:
- Transmiten datos de forma continua.
- Requieren latencias bajas.
- Exigen alta disponibilidad.
“En telemetría, la conectividad deja de ser un soporte y pasa a ser parte del servicio. Cualquier interrupción puede afectar directamente la capacidad de monitoreo”, agrega el vocero.




