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EL CHALECO: UNA PRENDA QUE COMBINA CON TODO

¿Qué es un chaleco o cárdigan?

El chaleco o cárdigan es una pieza de vestuario muy versátil que puede llevarse con todo y se adapta a todo tipo de cuerpos. Puede llevarse sobre una camisa ajustada, con o sin mangas, sobre una blusa o una falda o sola.

Según la ocasión, el chaleco puede llevarse ajustado, abierto o suelto. Para llevarlo de forma tradicional, colócalo sobre una camisa de color neutro. 

En verano, puedes usar un chaleco sin mangas y llevarlo en colores vivos con pantalones cortos o una minifalda vaquera.

1. LA HISTORIA DETRÁS DEL CHALECO

El chaleco es una prenda sin mangas que se lleva sobre la camisa para proteger el pecho y la espalda. Existen dos tipos de estos: los cerrados y los abotonados.

El chaleco es originario de Persia y se popularizó cuando el rey Carlos II de Inglaterra lo adoptó como traje oficial de su corte durante su visita a Persia.

Esta pieza presenta diferencias en cuanto a la forma y el nombre. El nombre proviene de la palabra turca yelek, pero en Europa se conocía como yalíka. El nombre actual procede del italiano Giulecco.

Su forma y materiales también han cambiado. Al principio era una prenda con mangas hasta la rodilla, hecha de un tejido bastante grueso.

Con el tiempo, se modificó para ser menos voluminosa y más cómoda. Así, se eliminaron las mangas, la prenda se hizo más corta y estrecha, y a finales del siglo XVIII había adquirido su aspecto actual.

2.- TIPOS DE CHALECOS 

Es posible encontrar una gran variedad de chalecos. Consultando una de las   mejores tiendas de moda de España, supimos que el chaleco juvenil sin mangas es uno de los más vendidos este año. 

Puede llevar con vaqueros, faldas y vestidos, así como sobre camisas, blusas y tops.

Tan sencillo y básico como un cárdigan entallado, puede llevarse con pantalones o una falda de traje para un look formal sofisticado o con vaqueros para un look más informal.

Son adecuados para las mujeres con cintura ancha, ya que disimulan la cintura. Los diseños barrocos, los bordados, las lentejuelas y los encajes pueden combinarse con vestidos sencillos para lucir el corpiño sin exagerar.

Otra prenda que puede aportar carácter a tu vestuario es un cárdigan tipo chaqueta. Muy elegante cuando se lleva con un pantalón negro y una camisa blanca, también puede tener mucho encanto para una cena o una salida nocturna, sobre todo si es de raso o lentejuelas.

Los cárdigans largos quedan muy bien con vaqueros, leggings o pantalones pitillo y pueden acentuarse con un cinturón.

Los chalecos están disponibles en varios tejidos, como el lino y el algodón, así mismo los puedes encontrar en piel sintética y los estampados de piel son muy favorecedores, especialmente para las mujeres delgadas, y muy cálidos en las estaciones más frías.

Son muy fáciles de combinar y son ideales para la primavera y el verano. Puedes encontrarlos en diferentes colores, estilos, diseños y tejidos. 

En este sentido, los chalecos pueden ser lisos, estampados o a rayas, siendo el negro liso el más popular.

A la hora de combinarlos, es muy importante tener en cuenta el color y la textura de la prenda para crear la combinación adecuada. Si el chaleco es sencillo y sin complicaciones, puede llevarse con un top estampado.

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