Economía circular y crecimiento carbono neutral promueven la reactivación económica y sostenibilidad del planeta

Business Empresarial.- Cada año se celebra el Día de la Tierra con el objetivo de crear conciencia frente a problemas como la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger el planeta. Los incendios en Australia y Estados Unidos, el paso del huracán Iota por el Caribe, entre otras catástrofes, son un llamado para encontrar alternativas de producción amigables con el medio ambiente y la naturaleza. Es el caso del modelo de Economía Circular, un concepto con el cual se reduce el consumo de recursos naturales y genera oportunidades para la innovación, incrementar la competitividad y favorecer la generación de empleo.
Actualmente solo el 18 % del plástico en el mundo es reciclado, sumado a que 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos por año. En ese sentido, la Economía Circular es un modelo que permite minimizar el desperdicio final de los procesos productivos, de tal modo que se logra mayor eficiencia, al tiempo que se disminuye el impacto al medio ambiente.
Ornella Nitardi, Corporate Affairs & Sustainability Manager de BASF, comenta que la circularidad no es un concepto nuevo; sin embargo, aún son pocas las compañías en el mundo que han logrado establecer este modelo en sus procesos productivos.
“La transición a un modelo circular exige cambios no sólo en la estructura actual de producción a cargo de las empresas, sino también en el marco regulatorio ambiental y en los hábitos de consumo, en el que los usuarios dejan de ser el último eslabón de la cadena de producción y pasan a ser un elemento central para cerrar el ciclo, cooperando en la recuperación de materiales, que pueden ser reciclados o reusados en futuros ciclos de producción”, indica Ornella.
En el caso de BASF, el sistema va desde la producción de químicos básicos hasta soluciones para la protección de cultivos. La economía circular es parte del ADN de la compañía, ya que, gracias a su sistema denominado Verbund, se da una integración física de la producción en la que se minimiza el desperdicio y se convierte en materia prima de un proceso posterior, logrando eficiencia, incluso, energética en nuestros sitios productivos. Además, la compañía tiene como compromiso usar 250.000 toneladas métricas de materia prima reciclada para 2025 a nivel global.
Adicional a la hoja de ruta para la estrategia de economía circular que ya tiene Perú, es necesario que el sector participe de forma activa en esta transformación, generando inversión y empleo para engrandecer el potencial de los negocios sostenibles. La economía circular debe seguir siendo una apuesta prioritaria del sector empresarial, con miras hacia un mayor crecimiento en términos económicos y sociales, pero también hacia el logro de un impacto ambiental realmente positivo que beneficie a todos los actores de la cadena y en general a la sociedad.
Con esto en mente, para 2021, BASF creó un fondo de recursos global de 5 millones de euros para incentivar proyectos de economía circular formulados por equipos internos junto a clientes alrededor del mundo, así como financiarlos en su desarrollo. Así, para 2030 el objetivo de la compañía es duplicar las ventas generadas con soluciones para la economía circular a € 17 mil millones, concentrando sus esfuerzos en tres áreas de acción: materias primas circulares, nuevos ciclos de materiales y nuevos modelos comerciales.
Modelo Carbono Neutral
Bajo esta misma línea, recientemente BASF anunció los objetivos fijados para su camino hacia la neutralidad climática y se ha propuesto la meta de establecer un modelo de producción con cero emisiones netas para 2050. Con el nuevo anuncio, la compañía espera reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero en un 25% en comparación con 2018.
Este nuevo objetivo corresponde a reducir por la mitad las emisiones de CO2 en las operaciones actuales hacia el final de esta década. Para lograr estos resultados, BASF planea invertir aproximadamente €1000 millones de euros para 2025 y, de €2000 a €3000 millones de euros, hacia el 2030. El nuevo objetivo de emisiones para 2030 representa una reducción de aproximadamente el 60%, en comparación con los niveles de 1990, que supera el objetivo de la Unión Europea de menos 55%.
El cambio climático constituye el mayor reto del siglo XXI. En consecuencia, debemos adaptar nuestros procesos y nuestra cartera de productos. Para acelerar esta transformación BASF incrementará el uso de energías renovables y acelerará el desarrollo y aplicación de nuevos procesos libres de CO2 para la producción de sustancias químicas. Asimismo, con transparencia y propuestas para reducir sistemática y progresivamente la huella de carbono de los productos BASF en toda la cadena de valor, ayudamos a nuestros clientes en todos los sectores a reducir la huella de carbono de sus propios productos.




