Usar la perspectiva sistémica para atender los problemas de una sociedad en crisis
Escribe: José Josan, Director Especialista MBA Salud de Centrum PUCP.

Business Empresarial.- Vivimos en tiempos de constante crisis que está sacudiendo los cimientos de nuestra sociedad. Aún nos conmocionan conflictos de la historia reciente como la invasión rusa en Ucrania o la guerra entre Israel y Hamás que nos recuerdan que el extremismo convive entre nosotros. En medio de esta turbulencia, mi perspectiva como profesor, emprendedor y médico me lleva a profundizar en estas crisis desde un enfoque sistémico. Al igual que un médico no puede diagnosticar una enfermedad sin comprender sus raíces, no podemos abordar las crisis actuales sin considerar sus interconexiones y causas profundas.
Desde este enfoque podemos discernir tres brechas fundamentales que han contribuido a la crisis actual comenzando por la desconexión entre el Yo y la naturaleza. Durante siglos, la humanidad vivió en armonía con la naturaleza, dependiendo de ella para alimentos, para abastecerse de agua y conseguir refugio, así como hallando sustento espiritual en ella. Ahora en cambio, nos hemos alejado cada vez más de la naturaleza construyendo ciudades que no conviven con el mundo natural, contaminando y destruyendo la vida silvestre.
Otra brecha es la desconexión entre nosotros mismos y los demás: una brecha social. La era digital nos bombardea constantemente con información y estímulos que nos llevan a competir por recursos y atención. Este constante estado de competencia y comparación nos ha aislado los unos de los otros, erosionando nuestro sentido de comunidad y empatía, lo que fomenta la desconexión social y la violencia.
Por último, tenemos la desconexión propia, una en la que nosotros mismos nos hemos esforzado. Recibimos mensajes y legitimamos a figuras que dictan nuestra manera de ser y actuar. Estos mensajes nos han desconectado de nuestro yo interior y se manifiesta con síntomas de agotamiento, depresión y ansiedad que afectan a nuestra comunidad y, sobre todo, a nosotros mismos.
¿Cómo podemos abordar estas brechas y avanzar hacia una sostenibilidad efectiva? Mi llamado a la acción es claro, debemos dedicarle tiempo a la naturaleza y conversar con nuestras familias sobre nuestro papel en la
sostenibilidad del ecosistema; debemos ser líderes del cambio sistémico escuchando, aprendiendo. Solo así construiremos relaciones que nos lleven hacia el bien común.
El liderazgo implica el coraje de ejercer nuestra influencia positiva y aprender en el proceso, reconectar las divisiones en nuestro mundo y lograr una sostenibilidad efectiva. Solo cuando abordemos estas brechas y actuemos desde una perspectiva sistémica podremos forjar un camino hacia un futuro verdaderamente conectado para todos.




