¿Quién será el próximo presidente? Mercado de apuestas perfila a un favorito y una disputa abierta por el segundo lugar
A menos de un mes de las elecciones, los mercados de predicción internacionales muestran a Rafael López Aliaga como principal favorito, mientras la verdadera competencia se intensifica por el pase a una eventual segunda vuelta.

Business Empresarial.- A pocas semanas de las elecciones presidenciales en Perú, los mercados de predicción internacionales comienzan a delinear un escenario con dos dinámicas claras: un liderazgo consolidado y una disputa aún abierta por el segundo lugar. De acuerdo con un análisis de Apuesta Legal, plataforma especializada en análisis de datos y tendencias en apuestas, basado en datos de plataformas como Polymarket y Kalshi, los usuarios en estos mercados posicionan a Rafael López Aliaga como el principal favorito para ganar los comicios.
Actualmente, López Aliaga concentra el 41% de las apuestas en Polymarket, lo que representa un crecimiento de 20 puntos porcentuales en la percepción de victoria desde la apertura del mercado a finales de 2025. Este desempeño lo coloca con una ventaja clara frente al resto de candidatos. Sin embargo, el foco del mercado no está únicamente en el primer lugar. La principal tensión se traslada a la disputa por quién ocupará el segundo puesto y enfrentará al favorito en una eventual segunda vuelta.
Una carrera abierta por el segundo lugar
En este escenario, dos candidatos destacan por su crecimiento reciente en las preferencias del mercado:
Alfonso López Chau (16%), exrector de la UNI y candidato de Ahora Nación, ha registrado un incremento de 9 puntos porcentuales desde finales de 2025, posicionándose como una figura que atrae a votantes en búsqueda de alternativas fuera de la política tradicional. Asimismo, Jorge Nieto (8%), sociólogo arequipeño y candidato del Partido del Buen Gobierno, ha mostrado un crecimiento sostenido en las últimas semanas, lo que sugiere un aumento progresivo en la confianza del mercado.
Por otra parte, uno de los movimientos más relevantes en los mercados de predicción es el retroceso de Keiko Fujimori. Actualmente, la candidata concentra el 14% de las apuestas, lo que representa una caída de 31 puntos porcentuales desde diciembre. Este comportamiento refleja, según el análisis, las dudas del mercado sobre su capacidad de imponerse en una eventual segunda vuelta, pese a mantener un respaldo sólido en determinados segmentos del electorado.
Las apuestas no funcionan como encuestas
A diferencia de las encuestas tradicionales, que recogen intención de voto declarada, los mercados de predicción funcionan sobre expectativas. El concepto clave es el de “skin in the game”: al haber dinero real en juego, los participantes tienden a tomar decisiones basadas en información y probabilidades, dejando en segundo plano sus preferencias personales.
Este tipo de análisis, basado en la dinámica de oferta y demanda y en la llamada “sabiduría colectiva”, ha demostrado ser útil para anticipar tendencias electorales, incluso en contextos de alta volatilidad.
Un termómetro global, no una práctica local
Pese al creciente interés en este tipo de plataformas, es importante precisar que las apuestas sobre procesos electorales están prohibidas en Perú, de acuerdo con la normativa vigente. Sin embargo, estos mercados operan a nivel internacional. Plataformas como Polymarket funcionan de manera descentralizada mediante tecnología blockchain, permitiendo la participación de usuarios de distintos países.
En ese sentido, no se trata de herramientas legales dentro del sistema peruano, sino de un indicador externo que refleja cómo el mercado global percibe el desarrollo del proceso electoral.
Una lectura en tiempo real del escenario político
En plataformas como Polymarket, el valor de cada “acción” asociada a un candidato representa la probabilidad que el mercado le asigna a su victoria. Cuando aumenta la confianza, el precio sube; cuando disminuye, cae. Así, más que predecir con certeza el resultado, estos mercados ofrecen una fotografía dinámica de las expectativas, que evoluciona en tiempo real conforme avanza la campaña.




