Economía & Negocios

¿Existe una guía del CEO ideal para desarrollar a sus líderes?

Business Empresarial.- Resulta común escuchar preguntas sobre cómo ser exitoso/a de forma inmediata o sobre cuáles son las fórmulas “mágicas” para lograrlo. La verdad es que ningún líder alcanza la cima del éxito por sí solo y de la noche a la mañana. Los grandes líderes trabajan arduamente para contratar un equipo a todo terreno: diverso y resiliente, que compartan una misión, visión y un propósito bien establecidos. Para Ignacio Mealla, Director de Vistage Perú, los CEOs se aseguran, en principio, de que cada persona en su equipo comprenda cada una de sus funciones, pero más aun que sepa por qué su función es tan importante para las estrategias de la empresa.

El Índice de Confianza Empresarial para el primer trimestre del 2021, elaborado por Vistage Perú, la red de pares de CEOs y directivos más grande del mundo, presente en 22 países, revela que el 91% de los directores ejecutivos consideran que la capacitación y el desarrollo de sus empleados era importante o muy importante. Y es que esta inversión es clave para lograr los objetivos y retener una fuerza laboral comprometida, especialmente a medida que aumenta la batalla por el talento.

Es así como los CEOs y directivos peruanos afrontan el reto de determinar qué enfoque de aprendizaje y desarrollo funcionará mejor para cada empresa, pues ante tantas opciones podría resultar difícil optar por el más adecuado.  Por tales razones, Mealla analiza y comenta algunas buenas prácticas que hacen que ciertos programas de aprendizaje y desarrollo de los líderes sean más efectivos:

Aplicar experiencias de la vida real a los objetivos.

Es vital que en lugar de programas de capacitación que duran solo un día o una semana y se olvidan rápidamente, se opte por aquellos programas de desarrollo continuo, acompañados por un seguimiento que ayuda a integrar el aprendizaje en el trabajo real. SI bien absorber aprendizaje de material bibliográfico es importante, más valioso es cuando el equipo se reúne para discutir lo que aprendieron y cómo se puede aplicar a su empresa.

Definir un enfoque común.

Cuando todos los integrantes de una organización tienen el mismo conjunto de valores y se rigen bajo el mismo marco, los equipos se alinean, lo que lleva a una mejor colaboración y resolución de problemas. Tener un lenguaje común hace que el equipo vuelva a encarrilarse cuando la comunicación falla o surgen desafíos.

Perspectivas externas más allá de los muros de su organización:

En la diversidad se encuentra el aprendizaje, por ello, cuando los colaboradores se reúnen con personas ajenas a la organización y que tienen distintos orígenes y experiencias, pueden acceder a nuevas formas de pensar, nuevas perspectivas que desafían el status quo. Las perspectivas externas que no están limitadas por el conocimiento institucional pueden ofrecer otras alternativas de solución hacia un mismo problema.

Aplicar el liderazgo a todo nivel organizacional

Los grandes líderes reconocen que las ideas más innovadoras pueden provenir de cualquier nivel de la organización y aprovechan ese concepto al considerar la capacitación y el desarrollo. Los mejores programas de formación no son iguales para todos. Es esencial conocer a los empleados, sus funciones, su participación, cómo contribuyen al éxito colectivo, entre otros. El crecimiento y el compromiso de los trabajadores no solo tiene un impacto en los objetivos, sino que también conduce a una mejor retención y una cultura de aprendizaje que beneficia a todos.

Importancia de los coaches con visión de negocios y un historial de éxito.

Los coaches que trabajan junto a grandes organizaciones entienden de manera innata cómo traducir los objetivos del CEO en un programa de aprendizaje y desarrollo para toda la organización, desde líderes de alto potencial hasta gerentes intermedios y de alta dirección. Se aseguran de que los líderes de cada nivel estén equipados con las habilidades y competencias que necesitan para ejecutar sus tareas. Un buen coach hará preguntas adecuadas que inviten a la reflexión y aporte los mejores recursos.

Recuerda que sin líderes que estén equipados con las habilidades y competencias adecuadas, incluso las estrategias más increíbles fallarán. Un buen líder debe invertir en las personas, pues ello conduce a un mejor trabajo en equipo, una mejor colaboración y toma de decisiones, y con ello a mejores resultados. “Hoy más que nunca los equipos deben desarrollar la capacidad de tener éxito en un entorno en constante cambio. Eso significa dar voz al personal en su organización y asegurarse de que tengan autonomía y competencia para actuar. Lo más importante es que el éxito proviene del desarrollo de una cultura de aprendizaje, desarrollo y tutoría continua. Esta creencia de que ‘siempre hay más que aprender’ permite a las empresas superar los contratiempos actuales y prepararse para los desafíos y éxitos futuros”, puntualiza Mealla.

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