¿Cuál es la importancia económica de la autorización del Minsa para la fabricación de ventiladores mecánicos en el Perú?

Business Empresarial.- Muchas universidades y centros de innovación iniciaron procesos de creación y producción de equipos tecnológicos para la salud. Por ejemplo, el ventilador mecánico MASI (significa «compañero» en voz quechua) para pacientes con coronavirus, creado por especialistas de la Pontificia Universidad Católica del Perú y el apoyo de muchas empresas del sector privado, recibió la autorización de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) para su fabricación y uso. ¿Qué repercusión económica representan este tipo de esfuerzos para el país?
Si consideramos que este equipo ha sido desarrollado bajo el concepto de código abierto, es decir, que cualquier desarrollador tecnológico del país lo puede producir sin necesidad de incurrir en pagos de patentes por “la fórmula” de su fabricación, estamos frente a una oportunidad sin igual no solo para promover la innovación tecnológica sino para generar grandes impactos económicos en la industria de la salud y la telemedicina.
Criterios económicos claves
Hay que considerar 2 grandes criterios para estimar el valor económico que esto involucra. Para Walter Sifuentes, CEO y Fundador de Medical, Innovation & Technology, empresa peruana que ha desarrollado plataformas de telemedicina y equipos de tecnología médica en el país en los últimos años, es importante reconocer el costo de ahorro no solo en producción, sino el del pago de impuestos y aranceles regulatorios.
“Al igual que otras tecnologías que ya se han desarrollado en el país, existen significativos ahorros en la producción nacional de un equipo como este ventilador frente a una adquisición de un importado. Aunque existe una variedad tipológica de equipos, si comparamos el MASI -ventilador mecánico pulmonar con modo invasivo y no invasivo- con otros equipos producidos en el extranjero de similares características estamos hablando ya de un costo de producción entre 10 y 30% más económicos. Pero si a ello, le sumas el costo que se ahorra por importación y pago de impuestos de tecnología fuera del país, podemos estimar que hablamos de un equipo entre 3 y 4 veces más económico”, sostiene Walter Sifuentes.
El segundo factor económico relevante no solo reside en la producción, sino en el soporte y mantenimiento. “Muchas de estas tecnologías requieren revisiones y adecuaciones a las distintas realidades y diferencias de un sistema de salud como el peruano. Necesitan por ende de un soporte que muchas veces no es local y eso hace incurrir en costos signficativos (pagar viajes de especialistas, importar piezas, etc.) y tiempos de espera que terminan siendo cruciales en contexto de emergencia como el que vivimos. No solo es la fabricación, sino un soporte rápido, efectivo y local”, añade el especialista.
Impulso a la industria tecnológica y repercusión social
Con la experiencia de Medical Innovation & Technology en el desarrollo de la plataforma de telemedicina Medical Cloud, Telecografía Asícrona, Teleradiologia y Laboratorios de Telesalud, la institución considera que esta autorización otorgada por el MINSA para la producción de ventiladores MASI es un aporte que no solo dinamizará el desarrollo científico y productivo de tecnología de salud en el Perú, sino que representará ahorros económicos que repercuten en mejores condiciones para que las personas accedan a un servicio de salud más económico, tanto público como privado.
No todo lo generado por esta pandemia es malo. El coronavirus si bien develó que el sistema de salud y sanitario no estaba preparado para una crisis, también impulsó la capacidad de innovación científica que existe en el país. La certificación para la fabricación y uso de los ventiladores MASI refleja que no necesitamos importar con sobre costos de transporte y tributos que hasta triplican su valor por unidad, sino que estamos en capacidad de producir tecnología en el Perú y elevar los estándares.
Hasta antes de la pandemia, para los gobiernos no fue prioritario establecer leyes y regulaciones que permitan la certificacion de equipos médicos hechos en el país. Siempre será más fácil importar -fuera de un mayor lucro- y depender tecnológica y económicamente de las grandes potencias, dejando obsoleta toda posible innovacion tecnologica nacional.
“¿Qué hizo el COVID-19? Generó en el corto tiempo la promulgación de una ley de telemedicina que ya llevaba años emitida en muchos países. La falta de regulación en los temas de telemedicina y certificacion de equipos médicos made in Perú, causa pérdidas cuantiosas en nuestra fuerza economica, aumento de la fuga de talentos, desacelara la innovación en el país e incrementa nuestra dependencia tecnológica extranjera. Con esto, un consorcio privado ha desarrollado un ventilador mecánico pulmonar, certificado por el DIGEMID, convirtiéndose en la primera iniciativa privada en ser certificada”, precisa Sifuentes, Fundador de MI&T.




