En un entorno “Phygital” Prosegur Security transforma la vigilancia en un monitoreo inteligente
Con la meta de crecer 60% hasta finales de 2026 en este segmento, Prosegur Security apuesta en la mitigación de las llamadas "amenazas híbridas"

Business Empresarial.- En un entorno “Phygital”, donde se integran lo físico y lo digital, y en donde la digitalización redefine las operaciones corporativas, la seguridad privada dejó de ser un servicio de protección pasiva para convertirse en un pilar estratégico de continuidad de negocios. Este cambio responde a un escenario en el que la creciente digitalización amplía los riesgos y exige nuevas capacidades de prevención y respuesta.
En Perú, este proceso se desarrolla en un contexto donde la seguridad privada tiene una presencia relevante, con más de 125.500 agentes registrados, según la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil. Además, la adopción de tecnologías digitales por parte de las empresas da cuenta de este cambio. Datos de Prosegur Research apuntan a que el 60% de las compañías han mudado sus operaciones a la nube en los últimos años.
En este contexto, las organizaciones demandan soluciones que aporten mayor eficiencia y una visión integral de sus activos, especialmente en mercados como el peruano, donde la dispersión de operaciones y la necesidad de optimizar recursos hacen clave contar con visibilidad en tiempo real.
Este escenario ha impulsado la evolución de los modelos tradicionales de vigilancia hacia esquemas más dinámicos, basados en el monitoreo y análisis en tiempo real. La digitalización de la operación permite garantizar la correcta ejecución de los protocolos y conectar los distintos elementos del ecosistema de seguridad: vigilantes, tecnología, datos, clientes y centros de control. En el mercado local, esta capacidad se materializa en plataformas como POPS, desarrollada por la compañía.
El diferencial de este modelo de seguridad Phygital, que en Prosegur se denomina “Seguridad Híbrida”, radica en la integración de la operación en terreno con los centros de control. La solución conecta en tiempo real a vigilantes en campo con el Centro de Control de Operaciones de la compañía, llamado iSOC, transformando cada ronda e inspección en datos estructurados y auditables, lo que permite una gestión coordinada y en tiempo real.
«En Perú, las empresas operan en un contexto donde conviven procesos cada vez más digitalizados con brechas en conectividad y control operativo. Esto hace clave integrar la vigilancia en campo con datos en tiempo real, permitiendo anticipar riesgos, optimizar recursos y gestionar de forma más eficiente operaciones que muchas veces están distribuidas», afirma Gian Franco Maza, director General de Prosegur Security en Perú.
De esta manera, la seguridad deja de ser una respuesta ante el incidente para transformarse en una herramienta de prevención basada en evidencia, lo que reduce drásticamente los tiempos de reacción y mejora la resiliencia de las organizaciones.
Impacto en la resiliencia organizacional
La integración de ecosistemas digitales como POPS de Prosegur Security impacta en tres ejes críticos para las empresas modernas:
- Continuidad operativa: la supervisión constante de procesos críticos minimiza las interrupciones imprevistas en la cadena de producción o suministro, especialmente en sectores como infraestructuras críticas, energía o logística, donde un fallo físico compromete inmediatamente la disponibilidad digital.
- Productividad y análisis: el acceso a dashboards permite optimizar recursos. A través del Big Data y modelos personalizados de Business Intelligence, la seguridad se alinea con los objetivos estratégicos de cada cliente.
- Transparencia reputacional: en sectores regulados o de alta exposición, contar con un sistema auditable refuerza la confianza de los clientes y socios estratégicos, demostrando un control total sobre la operación.
Con la meta de crecer 60% hasta finales de 2026 en este segmento, Prosegur Security apuesta en la mitigación de las llamadas «amenazas híbridas», incidentes que combinan fallas físicas con riesgos reputacionales. Al combinar el talento humano de sus 600 profesionales con el análisis avanzado de datos, la compañía permite que las empresas se enfoquen en su core business, apoyadas por un sistema que convierte la protección en un activo estratégico de crecimiento.



