Jamón de Porco Celta: de la alta charcutería gallega a la mesa
Para los verdaderos amantes del embutido, el jamón de porco celta es una pieza de delicatesen de alta calidad por sus características especiales.
La elevada calidad del Jamón Porco celta, lo hacen merecedor de un lugar especial en alta charcutería y gastronomía gallega.
Se caracteriza por las vetas de grasa reales del propio porco, las cuales se generan gracias al suministro de una alimentación específica y natural que les facilita conservar todo el sabor que explican por sí solas, las razones que este jamón sea tan exquisito y solicitado
El Jamón de Porco Celta de Campo, es 100% de pura raza Celta y que son criado en libertad en los «soutos» gallegos.
Sabores de antaño
Sus piezas se mantienen con una curación de 24 a 30 meses y a su carne de color rojizo se le realiza una infiltración media.
Las características organolépticas de ese tipo de jamón conduce a los sabores de antaño por sus aromas a tradición a bodega, con sabores afinados por la castaña, untuoso y con postgusto largo, nada amargo.
Ácidos grasos saludables
Producto de la raza y del sistema de cría en libertad, el jamón de Porco Celta de campo contiene un gran valor nutricional en ácidos grasos insaturados y ácido oleico.
Esas características tradicionales del Porco Celta, hacen que sean muy recomendadas para una dieta equilibrada.
Para entender la calidad de su sabor, es importante conocer que tradicionalmente el porco celta estaba muy presente en la vida de aldea.
Las casas aldeanas contaban con uno o más ejemplares y en gran medida se alimentaban a partir de ellos.
La cría en libertad incide en el sabor
Aunque parezca increíble, uno de los detalles que lo hacen tan exquisito es que siempre han estado criados en libertad, lo que se refleja en el sabor del jamón de porco celta que ofrecen las más reconocidas delicatesen.
Todas las empresas productoras mantiene ese mismo trato con los cerdos para alcanzar exactamente el mismo sabor natural.
También se esmeran en que sean productos que no contegan conservante sin colorantes, lo que es especialmente oportuno por tratarse de un bocado gourmet, lo cual exige que el sabor deba mantenerse lo más puro posible, sin las mínimas modificaciones.
En razón de eso, al prescindir de conservantes y colorantes se garantiza que se pueda disfrutar del auténtico porco celta, sin ningún tipo de alteraciones.
Todo ese proceso minucioso da como resultado final un bocado absolutamente delicioso y con un regusto profundo y espeso.
Cargado de propiedades
El porco celta está cargado de propiedades y al mismo tiempo cuenta con proteínas, grasas saludables y hasta resulta ser un excelente antioxidante lo que lo convierte en un producto clave a la hora de llevar una alimentación saludable, equilibrada y variada.
Otro de los aspectos que hacen único al jamón de porco Celta, son los sabores naturales y arraigados en la tierra donde son criados.
Desde allí reciben un minucioso proceso que lo convierten en piezas muy demandadas por la alta gastronomía y charcutería de Galicia.




