“Gerentes de felicidad” buscan generar satisfacción en el trabajo

“Gerentes de felicidad” buscan generar satisfacción en el trabajo
Trabajar y ser feliz es la meta de los gerentes de felicidad. Administrar correctamente la carga laboral en el empleado mejora su productividad.

Business Empresarial.- Por años se ha relacionado el estrés con el trabajo. La mayoría de empleados consideran a su trabajo como una labor rutinaria y pesada, aunque también es una necesidad para tener estabilidad económica y garantizar el bienestar de sus familias. Sin embargo, en los últimos años la tendencia global es que la felicidad vaya de la mano con las laborales en oficina.

Por eso, cada vez más empresas implementan el novedoso cargo de “gerente de felicidad”. Estas personas serán las encargadas de generar en los empleados la sensación de satisfacción en sus horarios de trabajo y también hacerles recordar lo importante que son ellos para la organización. No como simples “peones”, sino como piezas fundamentales en la estructura empresarial.

Los que dirigen la “gerencia de felicidad” están encaminados a la preocupación por lograr que las personas que trabajan para ellos experimenten la sensación de bienestar, de logro interno. Quienes dirigen tienen la nueva visión de centrarse más en los vínculos con quienes trabajan con ellos y no verlos solo como piezas de un engranaje sino más bien como personas que tienen emociones y sentimientos”, describe Jaime Terrones, profesor de la carrera de Psicología Organizacional de la Universidad ESAN.

Aunque se podría pensar que es un cargo innecesario o con poca relevancia, el especialista detalla que el bienestar en una empresa mejora cuando los trabajadores se esmeran en ser productivos. De ese modo, no solo el empleado se siente mejor, sino que toda la organización se convierte en una fuente de experiencias gratificantes, una comunidad en la que todos se benefician.

“Cuando uno se fija más en el lado humano de las personas y menos en los incentivos o promociones, los resultados son mayores, pues las personas se esfuerzan más. Cuando una persona se apasiona con lo que hace, sucede un incremento de su talento y de su capacidad, por lo que produce más y comparte lo que produce. Cuando se habla de contribución, no solo se piensa en la remuneración, sino en cómo su trabajo importa. La gerencia de felicidad tiene que ver con eso: sembrar en el otro este gusto por compartir su esfuerzo y su capacidad productiva”, explica el docente.

Como menciona el profesor, no solo se trata de aumentar el sueldo del trabajador o entregarle bonos económicos por su labor, sino de crear un entorno de felicidad dentro de su centro de labores. Las relaciones entre los empleados y el jefe deben ser menos rígidas o verticales, pues esto podría evidenciar un entorno sin confianza, cuando la nueva tendencia es mantener un clima cordial y cercano. Este es el camino de la construcción de una organización competitiva. Así, fortalecer la autonomía de los empleados en sus decisiones también es un factor a considerar.

“Pasamos entre un tercio y más de la mitad de la vida trabajando. Sería bueno que las personas por lo menos sientan felicidad. Lo que hay que lograr es que el trabajo sea una experiencia agradable, precisamente porque permite a la persona a hacer frente a las dificultades”, comenta el docente.

¿Puedes ser un “gerente de felicidad”?

Si  bien el nombre suena muy importante, no es necesario tener estudios específicos para poder asumirlo, aunque si debe cumplir ciertas características que le permita generar buenas relaciones con todos los empleadores y al mismo tiempo influir en ellos para que se sientan felices en su trabajo.

“Más que ser un gerente estrictamente, que sea un agente estimulador del cambio, que facilite la evolución de las personas, fomentar la sensación de comodidad. Además, tiene que ser alguien entendido en comportamiento humano y motivación. Conocer sobre personalidad. Debe ser alguien convencido de que las personas tienen una vida más allá del trabajo. En buena cuenta, el gerente de la felicidad tendría que ser una especie de moralista, un auténtico líder”, recomienda el profesor

Adicionalmente, el especialista sugiere que todo aquel que desee ser un “gerente de felicidad” deba conocer de psicología, mejor si se especializa en la rama organizacional, pues “permite tener estudios en personalidad, motivación y, sobre todo, valores, formación humanística que todo profesional debe tener. La psicología no lo resuelve todo, pero nada se resuelve sin ella”, finaliza el docente universitario.

Sobre la Universidad ESAN

La Universidad ESAN es una institución educativa que destaca por su excelencia académica y una plana docente de primer nivel.  Ofrece a sus estudiantes la posibilidad de acceder a la doble titulación internacional y a la mayor red de contactos a nivel gerencial y laboral.

Cuenta con el único laboratorio de fabricación digital acreditado por el Concytec, que es el Centro de Investigación Tecnológica (FabLab), a través del cual los alumnos desarrollan proyectos de innovación tecnológica y tienen la oportunidad de interactuar con estudiantes de diferentes carreras y de intercambio que vienen del extranjero.

Las carreras de Ingeniería Industrial y Comercial, y de Ingeniería de Tecnologías de Información y Sistemas recibieron el “Sello de Calidad” de parte del SINEACE, así como la acreditación del Instituto de Calidad y Acreditación de Programas de Computación, Ingeniería y Tecnología (ICACIT). Asimismo, las carreras de Administración y Marketing, Administración y Finanzas y Economía y Negocios Internacionales están acreditadas por la AACSB- The Association to Advance Collegiate Schools of Business-, consorcio educativo de gran renombre en el mundo.   

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